CLAVE F96003

MEMORIA TECNICA PATROCIPES, NO. 10

JULIO DE 1996.

COMPORTAMIENTO ANIMAL Y PRODUCCION DE LECHE CON VACAS HOLSTEIN EN PASTOREO DE RYEGRASS Y BERMUDA CRUZA II

Genaro Lizárraga del C.

Rubén Cabanillas C.

Gustavo Ibarra D.

Miguel Zapata M.

Roberto Burboa C.

RESUMEN

El presente trabajo se realizó por dos años consecutivos con el objetivo de evaluar la producción de leche con vacas Holstein americano en pastoreo de praderas irrigadas de invierno y verano, así mismo, determinar por medio de observaciones al ganado el efecto que las condiciones ambientales que prevalecen durante los ciclos del ryegrass y el bermuda tienen sobre el comportamiento animal y su producción. Ambos pastos se manejaron bajo irrigación y la superficie empleada en cada uno fue de dos hectáreas. El sistema de pastoreo utilizado en ambos pastos fue el rotacional en franjas con períodos de recuperación de 18 a 24 días. Los animales tuvieron libre acceso a la pradera las 24 horas, exceptuando los períodos de ordeña, la cual se efectuó mecánicamente dos veces diarias y en forma individual. Las observaciones del comportamiento de los animales se realizaron cada 15 días tomando al azar una vaca para observarla por 24 horas continuas. En promedio se suplementó con 4.5 kg por animal por día con un concentrado comercial para vacas lecheras en producción. En los dos años de estudio, la duración del pastoreo promedió 107 días en ryegrass y 158 en el bermuda cruza II. La carga animal fue mayor en cruza II con 11.5 vacas, mientras que en ryegrass fue de 7.2 vacas por hectárea; sin embargo, la producción de leche individual fue superior (P< .05) en ryegrass y promedió 17.2 kg, mientras que en bermuda fue de 12.1 kg por animal por día. Lo anterior se debió a que el ryegrass es de mejor calidad, los animales iniciaron lactancia en este pasto y las temperaturas que prevalecen durante estos meses (enero a mayo) son más benignas que durante el verano. En cuanto a las observaciones efectuadas a las vacas, no se encontró significancia (P> .05) para la actividad pastoreo en los dos forrajes; sin embargo, si existió diferencia (P< .05) en períodos de pastoreo entre especies. Por otra parte, el tiempo de pastoreo de las 6:00 a las 18:00 horas fue superior (P< .05) en ryegrass que en bermuda y de las 18:00 a las 24:00 horas el mayor tiempo de pastoreo fue para el bermuda (P< .05) lo cual indica que el animal escoge las horas más frescas del día para realizar esta actividad. En conclusión, la producción de leche individual, es mayor durante el pastoreo de ryegrass y se reduce durante el pastoreo en bermuda; sin embargo, la leche producida por hectárea es superior en el pasto de verano, debido a la mayor carga animal que soporta. También se encontró que los animales modifican su horario de pastoreo de invierno a verano efectuándolo en las horas de menos calor.

INTRODUCCION

Los forrajes de alta calidad son la CLAVE para hacer más eficientes y más redituables los sistemas de producción de leche y las praderas irrigadas juegan un papel importante al proveer esta esencial fuente de alimento de buena calidad para el ganado en producción.

El valor alimenticio de los forrajes ha sido expresado de varias maneras y entre ellas están la ganancia de peso vivo, la producción de leche, el contenido de nutrientes y la gustocidad (consumo) que pueden estar influenciados por un gran número de factores, pero el de más significancia es sin lugar a dudas el estado de crecimiento en el cual son utilizados.

Al respecto, existe información de que tanto las gramíneas como las leguminosas cumplen con los propósitos antes mencionados, ya que especies como el ryegrass, los bermudas mejorados, la alfalfa y los tréboles presentan un alto valor nutricional y tienen buena adaptación en la mayor parte de las áreas agrícolas del Estado de Sonora.

En estudios sobre producción de carne bajo pastoreo se indica que el ryegrass es una de las gramíneas más importantes para utilizarse durante el invierno y el bermuda cruza II ha mostrado superioridad en el verano1 y 2.

Por lo que respecta a la alfalfa, tiene un buen comportamiento durante los meses de febrero a julio y de septiembre a diciembre, reduciendo su producción y calidad en la temporada de lluvias y en los meses de más frío3.

Cuando la alfalfa se utiliza bajo pastoreo, presenta ganancias individuales de 0.755 kg por animal por día (vaquillas), siendo ligeramente inferior el ryegrass en el mismo ciclo con 0.722 kg. Durante el verano, cuando la alfalfa reduce su producción y calidad de forraje las vaquillas aumentan 0.483 kg y en el cruza II promedian 0.512 kg por animal por día, valores no diferentes estadísticamente (P> .05) entre forrajes en los ciclos de invierno y verano, respectivamente4.

De acuerdo a lo anterior, Harrison y Blauwiekel5 indican que cuando un zacate es fertilizado para máximos rendimientos y cosechado en un estado inmaduro de crecimiento, puede ser de valor alimenticio similar al de la alfalfa, pudiendo utilizarse para la producción de leche.

En lo relativo a producir leche a partir de forrajes existen varias formas para hacerlo y entre ellas la más común es producirla en confinamiento, sin embargo, en algunos países se estima que es más costeable llevar a los animales al alimento que cortar el alimento y servírselo al ganado.

Resultados de una encuesta sobre producción de leche bajo pastoreo realizada en el Estado de Nueva York en E. U.6 indican que en más del 70 % de las lecherías de la zona se utilizan las praderas como la principal fuente de alimento para los animales en producción y el 50 % de estos hatos pastorean más de 12 horas diarias durante los meses de mayo a septiembre.

Con respecto a este sistema de producción, Pemberton7 indica que el manejo del pastoreo es el factor más importante a considerar y el objetivo es lograr la máxima costeabilidad en la producción de leche por hectárea durante un tiempo sostenido. Para lo anterior, es necesario alcanzar una producción eficiente por vaca y mantener el número adecuado de vacas por hectárea con una completa utilización del forraje que crece en la pradera.

Por otra parte, estudios previos indican que cortes tempranos y frecuentes no proveen la suficiente fibra en la dieta para la apropiada función del rumen y para prevenir la reducción en la grasa de la leche; sin embargo, la producción de leche por tonelada de forraje es más alta con los cortes frecuentes y decrece a medida que la frecuencia en los cortes se reduce8. En concordancia, Bryan y Priggs9 afirman que el forraje deberá ser relativamente bajo en fibra y alto en energía digestible para una máxima respuesta en la producción de leche.

Según Brown6, las ventajas que se atribuyen al producir leche bajo pastoreo son: mayor redituabilidad, bajos costos del alimento y en el uso de maquinaria, se mejora la salud de los animales, se mantiene un suministro constante de forraje de alta calidad, se promueve una mejor reproducción y se forza al productor a mejorar el manejo; y las desventajas son: se incrementa la dependencia con el medio ambiente y se requiere de un constante manejo del ganado.

Zartman10 indica que el sistema de producción de leche neozelandés que consiste en pastoreo intensivo, lactancia estacional y reproducción programada es particularmente deseable para terrenos marginales y pequeñas lecherías de aproximadamente 60 vacas en producción. Con este sistema, los costos del uso de maquinara se reducen marcadamente en comparación a cuando el alimento es cortado mecánicamente. Por otra parte, la lactancia estacional combina la disponibilidad de un forraje de buena calidad cosechado por el ganado en pastoreo con el mínimo uso de cosechadoras que se emplean en la alimentación del ganado lo que resulta en una reducción del costo por kg de leche producido.

Por su parte, Pemberton7 afirma que los aspectos básicos más importantes para lograr una correcta producción de leche en pastoreo son: hacer que las vacas paran durante la primavera, para que sus requerimientos nutricionales coincidan con la disponibilidad de pastura de alta calidad y el otro es el transferir alimento de los períodos de superávit y baja demanda, hacia las épocas de mayor demanda y poca disponibilidad.

Lo descrito por el autor hace referencia a condiciones de Nuevazelanda, sin embargo, es factible aplicarlo a la mayor parte de las zonas agrícolas del Estado de Sonora donde inclusive se tiene forraje disponible aún durante el invierno, lo cual mantiene alto el aporte de forraje a través del año o del ciclo de producción de la vaca.

Por lo anteriormente expuesto se considera que con una gramínea de buena calidad y manejada adecuadamente se puede lograr una productividad similar a la obtenida por la alfalfa, y se puede mejorar durante los meses de verano, período en que la leguminosa es afectada drásticamente por las altas temperaturas y por el crecimiento de hierbas propiciado por las lluvias, temporada en que el pasto de verano está en las condiciones adecuadas para su máximo desarrollo.

Por esta razón se planteó realizar el estudio con gramíneas como el ryegrass y el bermuda cruza II, ya que si tienen capacidad para producir carne, también la tendrán para utilizarse en la producción de leche; además de que las gramíneas son más fáciles de manejar que las leguminosas y principalmente durante el verano.

Con los antecedentes expuestos se realizó el presente estudio con el objetivo de evaluar la posibilidad de producir leche con animales especializados en pastoreo de praderas irrigadas de invierno y verano, así mismo, determinar por medio de observaciones de hábitos de pastoreo, el efecto que las condiciones ambientales tienen sobre el comportamiento animal y su producción.

MATERIAL Y METODOS

El presente estudio se llevó a cabo en el área irrigada del CIPES sobre una superficie de dos hectáreas para el pastoreo en ryegrass y bermuda cruza II. La fase de campo se realizó de octubre de 1990 a octubre de 1992.

En la preparación del terreno para la siembra del ryegrass se emplearon las siguientes labores: barbecho, rastreo, tabloneo y trazo del riego. La aplicación del fertilizante fosforado (fosfato de amonio, 18-46-00) y del nitrogenado (urea, 46-00-00) se realizó antes del rastreo a una dosis de 100 kg por hectárea para ambos elementos. La siembra se efectuó después del tabloneo a una densidad de 22.7 kg de semilla por hectárea y se tapó la semilla con una rastra de ramas.

Para el pastoreo de verano se utilizó una pradera de bermuda cruza II con 9 años de establecida, la cual se rebordeó cada año y se fertilizó con 100 Kg de fósforo (polifosfato de amonio, (10-34-00) y 100 Kg de nitrógeno por hectárea anualmente y antes del inicio del pastoreo. Después de cada pastoreo, el ryegrass y el bermuda se fertilizaron con 50 Kg de nitrógeno por hectárea.

En la prueba se utilizaron vacas Holstein de primera, tercera y quinta lactancia; 10 vacas en el primer año de estudio y 12 en el segundo. En los dos años, aproximadamente el 40 % de los animales entraron gestantes al iniciar el pastoreo en ryegrass y el 60 % eran vacas vacías recién paridas. Los animales se ordeñaron mecánicamente en la mañana y en la tarde, midiéndose la leche a diario e individualmente. Se ofrecieron en promedio 4.5 kg de suplemento por animal por día, inmediatamente después de la ordeña. Las vacas se pesaron aproximadamente cada dos meses sin dieta.

Las observaciones del comportamiento de los animales (hábitos de pastoreo) a través del ciclo de pastoreo se realizaron cada 15 días escogiendo al azar una vaca y observándola por 24 horas continuas. Las actividades que se monitorearon fueron: pastoreo, rumia y descanso, las cuales se midieron en tiempo.

El sistema de pastoreo que se empleó en ambos pastos fue el rotacional intensivo con el que se proporcionó una franja de forraje a los animales para ser utilizada en un día. Cada franja después de pastoreada se regó y fertilizó para su recuperación, la cual fue de 24 días para el ryegrass y de 18 a 24 días para el bermuda. Para dividir las franjas se usaron cercas eléctricas.

La producción de forraje se midió por medio del metro cuadrado tomando 3 muestras al azar de cada franja. Al pastorearse la franja, se muestreó el sobrante de forraje, colectándose 5 muestras más. El forraje se pesó en húmedo y se tomó una muestra para determinar materia seca en estufa de aire forzado a una temperatura de 50 a 60 C. El consumo estimado de forraje por animal se determinó por diferencia entre el forraje disponible y el sobrante muestreados antes y después del pastoreo, respectivamente. Para lo anterior se utilizó la siguiente fórmula:

Consumo estimado de forraje = Forraje disponible – sobrante

Días animal

Análisis de la Información.- La producción de leche por animal por día se comparó entre los forrajes empleados y para evaluar la actividad pastoreo se dividió el día en 4 períodos de 6 horas y se comparó el tiempo pastoreado entre los períodos. En ambos casos se utilizó un diseño completamente al azar tomando a los animales como repeticiones. El análisis estadístico se realizó mediante el procedimiento GLM del paquete SAS y la separación de promedios se efectuó por cuadrados mínimos11.

RESULTADOS Y DISCUSION

En promedio de los dos años de estudio (cuadro 1), la duración del pastoreo fue de 107 días para el ryegrass y de 158 para el bermuda cruza II. La carga animal fue mayor en cruza II (11.5 vacas por hectárea) debido a la mayor disponibilidad de forraje que presenta este zacate; sin embargo, la producción de leche por vaca fue superior (P< .05) en ryegrass y promedió 17.2 kg y en bermuda 12.1 kg por animal por día. La producción total de leche por hectárea fue de 13,251 kg para el ryegrass y de 21,986 kg para el bermuda cruza II. Para el período total de pastoreo (265 días), la carga animal promedio por hectárea fue de 9.8 vacas y la producción individual promedió 13.5 kg de leche por día. La producción total de leche por hectárea sumó 35,237 kg.

La baja producción de leche por vaca obtenida con el pasto de verano se debió probablemente a que los animales iniciaron lactancia durante el invierno la cual declinó durante el verano, período productivo del ryegrass y el cruza II, respectivamente, por otra parte, las condiciones ambientales son más adversas durante el verano y por último a que la calidad del bermuda es inferior a la que presenta el ryegrass.

De acuerdo a la información anterior se estimó que la producción de leche individual se redujo en 30 % de invierno a verano, mientras que la obtenida por hectárea se incrementa en 65.9 %, respectivamente. Estudios realizados por la Universidad de Sonora12 indican que la producción por animal se reduce en 57.4 % de ryegrass a bermuda con un período de pastoreo más largo en invierno que en verano.

Estudios realizados por investigadores de la Universidad de Maryland en Estados Unidos, indican que con el uso de nuevas variedades de bermuda como el Tifton 78 y Tifton 85 se puede mejorar el rendimiento de forraje por hectárea, la calidad de la dieta y la duración del período de pastoreo en praderas de verano, lo cual mejoraría la productividad en los sistemas de producción de carne y leche13.

La producción de forraje (cuadro 2) fue mayor (P< .01) en el bermuda cruza II (25.0 t/ha) que en el ryegrass (9.9 t/ha); sin embargo, la eficiencia en aprovechamiento fue superior en ryegrass (94.0 %) que en el bermuda (76.6 %). La diferencia encontrada en el aprovechamiento se debe a que en el cruza II no se utilizaron los estolones del pasto en la alimentación del ganado ya que se reduciría aun más la calidad de la dieta que se ofreció durante el verano, por lo tanto, estas partes de la planta se consideraron como rechazo.

El consumo estimado de forraje fue ligeramente superior (P> .05) para ryegrass (12.1 Kg) que bermuda (10.6 Kg) lo cual se pudo haber debido a que el ryegrass es más suculento que el bermuda, además de que presenta mayor aceptación por el ganado. Por otra parte, la mayor producción de forraje observada en cruza II se debió a que tuvo un mayor período de muestreo lo que incrementó la producción total por hectárea durante el verano.

En el cuadro 3 se observa que la eficiencia (kg de leche/kg de alimento) fue de 1.0 para el ryegrass y de 0.8 para el bermuda. Los requerimientos de energía según NRC14 (Mcal ENL) de acuerdo a la producción de leche individual observada fueron de 20.3 y 16.9 Mcal de ENL para el ryegrass y el cruza II, respectivamente. Al descontar la ENL del concentrado a la ENL total, se obtiene un consumo de forraje inferior al estimado, por lo que se deduce que los animales tuvieron que consumir un extra de forraje para compensar gasto energético debido al caminar, al clima, al pastoreo, etc. La cantidad de forraje extra para compensar fue de 2.1 kg en ryegrass y de 3.2 kg por animal por día en el bermuda, existiendo una demanda adicional de forraje de 17.5 % en ryegrass y de 30.1 % en bermuda cruza II.

En el cuadro 4 se presentan los pesos del ganado al iniciar el pastoreo en ryegrass (enero), al inicio del bermuda (junio) y al final del pastoreo en bermuda (octubre) para las vacas vacías y gestantes. Se aprecia para las vacas vacías un incremento en peso del 4.4 % del inicio al final del pastoreo en ryegrass y del 2.6 % del inicio al final del bermuda. Aun cuando se suministró la misma cantidad de suplemento en ambos forrajes, se tuvo un mejor incremento en peso para los animales cuando pastorearon el ryegrass a pesar de ser menor el ciclo de pastoreo (107 días en ryegrass vs 158 para bermuda).

Para las vacas gestantes se observa un incremento constante de peso hasta el momento del parto (entre septiembre y octubre) el cual baja drásticamente para la siguiente pesada en octubre (78.4 kg). Es importante aclarar que las vacas que entraron vacías a la pradera no se cargaron por problemas ajenos al sistema de alimentación.

En cuanto a las observaciones de comportamiento de los animales, no se observó diferencia (P> .05) en el número de horas de pastoreo entre los dos forrajes y promediaron 08:43 hr para el ryegrass y 07:54 hr para el cruza II.

Durante el pastoreo en ryegrass (cuadro 5) de las 06:00 a las 18:00 hr se logró el mayor tiempo de pastoreo y se redujo en las horas nocturnas (05:39 vs 02:64 hr), valores que fueron significativamente diferentes (P< .01); por otro lado, el descanso y la rumia se realizó en su mayor parte durante la noche.

En el pastoreo de bermuda cruza II (cuadro 6) el mayor tiempo para esta actividad se realizó de 06:00 a 12:00 hr y de 18:00 a 24:00 hr con un tiempo total de 05:26 horas. En este caso, el mayor tiempo de descanso se efectuó de 06:00 a 18:00 hr y de 24:00 a 06:00 hr y el mayor tiempo de rumia fue de las 24:00 a las 06:00 hr.

Con lo anterior se concluye que individualmente se produce más leche durante el pastoreo en ryegrass, sin embargo, debido a la mayor producción de forraje en bermuda y a un período de pastoreo más largo, la capacidad de carga se incrementa y se obtiene una mayor producción de leche por hectárea.

Por otra parte el animal aprovecha las horas más frescas del día para realizar la actividad de pastoreo y las horas de más calor y las nocturnas, para rumiar y descansar. Además a través del año se encontró que los animales modifican su comportamiento al cambiar las condiciones ambientales.

LITERATURA CITADA

1.- Lizárraga, G., A. Aguayo y F. Peñuñuri. 1981. Efecto de la suplementación de grano a novillos pastoreando praderas de ryegrass sobre bermuda cruza I. Resúmen de Avances de Investigación Pecuaria en el Estado de Sonora. CIPES, SARH, Gob. de Son., UGRS. P. 29.

2.- Lizárraga, G., F. Peñuñuri, R. Cabanillas y J. Navarro. 1985. Comparación de tres variedades forrajeras de verano bajo pastoreo en la región central de Sonora. Avances de Investigación Pecuaria en el Estado de Sonora. PATROCIPES. p. 56.

3.- Zapata, M., G. Ibarra, R. Cabanillas, G. Lizárraga y F. Burboa. 1995. Producción y calidad de forraje de diferentes variedades de alfalfa en la zona central de Sonora. Memoria Técnica. PATROCIPES. MT # 9. p. 7.

4.- Lizárraga, G., R. Cabanillas y R. Burboa. 1994. Estudio comparativo entre alfalfa y ballico más bermuda. Memorias del XIV Congreso Panamericano de Ciencias Veterinarias. PANVET. Acapulco, México. p. 257.

5.- Harrison, J.H. and R. Blauwiekel. 1993. Fermentation and utilization of grass silage. American Dairy Science Association and Northeast ADSA/ASAS Meeting. University of Maryland. JDS Vol 76. Suppl. 1 p. 206.

6.- Brown, R.J., 1990. Farmer experiences with intensive grazing. Dairy Feeding Sistems. Proc. from the Dairy Feeding Sistems Symposium. Harrisburg, Penn. NRAES-38. p. 228.

7.- Pemberton, L. 1994. Introducción a la producción de leche en pastoreo. Memoria de la X Conferencia Internacional sobre Ganado Lechero. CIGAL. Mexico, D.F. p. 42.

8.- Rohweder, D.A., N.A. Jorgensen and W.T. Howard. Sin fecha. Alfalfa for dairy animals. College of Agriculture and Life Science. University of Wisconsin-Madison. Reporting.

9.- Bryan, B. and E. Priggs. 1990. The basics of pastures management. Dairy Feeding Sistems. Proc. from the Dairy Feeding Sistems Symposium. Harrisburg, Penn. NRAES-38. p. 217.

10.- Zartman, D.L. 1990. The New Zealand sistem in Ohio. Dairy Feeding Sistems. Proc. from the Dairy Feeding Sistems Symposium. Harrisburg, Penn. NRAES-38. p. 236.

11.- SAS. 1985. SAS User’s Guide. Statistics. 5th ed. SAS Institute Inc. Cary, North Carolina.

12.- Universidad de Sonora. 1990. Producción de leche en pastoreo con vacas neozelandezas. Universidad de Sonora. Escuela de Agricultura y Ganadería. p. 14-16.

13.- Hill, G.M., R.N. Gates, G.W. Burton and W.W. Hanna. 1993. Grazing performance and forage quality of new bermudagrasses and pearl millet. American Dairy Science Association and Northeast ADSA/ASAS Meeting. University of Maryland. JDS Vol. 76. Suppl. 1. p. 335.

14.- NRC, 1988. Nutrient Requirements of Dairy Cattle. Sixth Revised Edition, 1988. National Academy Press.

  

CUADRO 1.-

PRODUCCION DE LECHE CON VACAS HOLSTEIN EN PRADERAS DE RYEGRASS-BERMUDA

 RYEGRASSBERMUDA CRUZA iiTOTAL
Días de pastoreo107158265
Carga animalYhectárea7.211.59.8
Producción de leche kg/animal/día17.2a12.1b13.5
Producción de leche kg/hectárea13,25121,98635,237

Letras distintas indican diferencia (P< .05).

CUADRO 2.-

DETERMINACION DEL CONSUMO ESTIMADO DE FORRAJE

 RYEGRASSBERMUDA CRUZA II
Forraje disponible (T/HA)19.91a25.01b
Rechazo (t/ha)0.595.85
Forraje removido (t/ha)9.3219.16
Aprovechamiento (%)94.076.6
Consumo estimado de forraje (kg/a/d)212.1ns0.6

� Base seca.

� Forraje disponible menos rechazo /días animal.

Letra distintas indican diferencia (P< .01).

ns = No significativo.

CUADRO 3.-

EVALUACION ENERGETICA DE LA PRODUCCION DE LECHE EN PASTOREO

 RYEGRASSBERMUDA CRUZA II
Lecha/animal/día (kg)17.212.1
Consumo estimado de forraje (kg/a/d)12.110.6
Consumo de suplemento (kg/a/d)4.54.5
Eficiencia (kg lehe/kg alim.)1.00.8
Requerimiento energía NRC (Mcal ENL).20.316.9
Forraje consumod para compensar (kg/a/d)2.13.2
Demanda adicional (%)17.530.1

CUADRO 4.-

PESO DE LAS VACAS DE INICIO A FINAL DE PASTOREO EN EL SEGUNDO AÑO DE ESTUDIO (kg)

MESESVACIAS1GESTANTES2
Enero531.3569.0
Junio554.5593.0
Septiembre551.2613.2
Octubre569.2534.8

� 6 Vacas vacías; � 4 Vacas gestantes.

Las vacas gestantes parieron entre septiembre y octubre.

CUADRO 5.-

TIEMPO EMPLEADO POR VACA EN LAS PRINCIPALES ACTIVIDADES

DEL PASTOREO EN RYEGRASS*

 6-1212-1818-2424-6
Rumia0:521:181:502:25
Descanso1:451:381:462:31
Pastoreo3:03a2:36ab2:16b0:48c

* 24 horas divididas en 4 períodos de 6 horas cada uno.

Literales distintas indican diferencia (P< .01).

CUADRO 6.-

TIEMPO EMPLEADO POR VACA EN LAS PRINCIPALES ACTIVIDADES DEL PASTOREO EN BERMUDA CRUZA II*

 6-1212-1818-2424-6
Rumia1:121:401:242:18
Descanso2:082:301:112:22
Pastoreo2:12b1:22bc3:14a1:06c

* 24 horas divididas en 4 períodos de 6 horas cada uno.

Literales distintas indican diferencia (P< .05).