
Las Corridas Ganaderas que se realizan durante estos meses a lo largo y ancho del Estado de Sonora, dan la oportunidad a los ganaderos sonorenses de hacer una revisión del estado que guardan sus animales, de su condición corporal, salud, pérdidas, nacencias; de identificar a sus animales y separar aquellos que en vez de traer un beneficio al rancho acarrearán pérdidas económicas al no estar en condiciones de producir.
Además, proporcionan al productor la información necesaria para la toma de decisiones respecto al rumbo que se deberá seguir para aumentar los índices productivos del rancho.
Las corridas dan la posibilidad de que el productor voltee hacia el resto del rancho (además de los animales)y ver en qué situación se encuentran las fuentes de agua y el alimento disponible en cada potrero. Es posible también prevenir los riesgos en la utilización de ciertos lugares del rancho en donde se detecten problemas que afecten la productividad del ganado y la empresa.
Dentro de las actividades que pueden llevarse a cabo durante Las Corridas, se cuenta la revisión de los cercos periféricos, por donde el ganado y las utilidades pueden escaparse. A este respecto, es vital poner especial interés a los cercos que colindan con caminos y carreteras.
Las pérdidas que causan los animales que se salen hacia los caminos y carreteras de todo el Estado han causado pérdidas de vidas humanas, además de bajas en las utilidades de los ranchos.
El problema en realidad es serio, tanto así que el Comité Técnico Estatal de Seguridad en Carreteras y la Unión Ganadera Regional de Sonora han planteado esta problemática y ésta última ofrece a los productores la asesoría para la obtención de apoyos de la Alianza para el Campo que van del 42 al 70% del costo de rehabilitación o construcción de los cercos colindantes con carreteras.
Aprovechar las corridas para ver como está el rancho y obtener la información necesaria para una mejor toma de decisiones es el mejor seguro de vida que puede tener nuestra empresa.